Comercio Justo en Europa

1º evento de Comercio Justo en Lyon, 1-3 de febrero 2008
Equipo ICV en Equi'Sol
Equipo ICV en Equi'Sol
Kema Lemba, French translation Ylana Sttret, traducción española Ana Beltran
04 Marcha 2008

"Las necesidades de pequeños agricultores pueden ser parecidas, tanto si cultivan (en el sur) o producen (en el norte) café. Ambos necesitan un mejor acceso y más control en el mercado. Esto sólo ocurrirá si los consumidores usan su poder en el mercado para votar por los precios justos para el agricultor, un mejor acceso a la financiación para éstos y unas producción medio ambiental sostenible".
Rink Dickinson, Co-director, Equal Exchange

La primera feria de Comercio Justo se realizó en Villeurbanne, Lyon, Francia. EQUI'SOL  (www.equisol.org), una asociación sin ánimo de lucro francesa, lo organizó y se creó para promover los sistemas de Comercio Justo y sus asociaciones europeas y francesas. Se ha preparado un área de exposición espectacular de aproximadamente 4000 metros cuadrados con stands de toda Europa, Asia, África, América del Sur y Canadá ofreciendo una gran variedad de productos que van desde textiles a productos agrícolas y hechos a manos.
Los voluntarios de ICV estuvieron presentes ayudando con la interpretación del francés al inglés y viceversa en los diferentes talleres y mesas redondas que tuvieron lugar.

Según el presidente de Equi’sol, Olivier Schulz, todas las partes, desde el proveedor al consumidor, tienen ciertas responsabilidades dependiendo de su posición en la cadena. Estas responsabilidades pueden variar desde asegurar unos métodos de proceso medio ambiental inocuos hasta los deshechos domésticos. Además de estas responsabilidades, también tienen diferentes necesidades y metas. La idea a expresar detrás de esta feria de Comercio Justo era la de reunir a diferentes actores (ONGs, compradores, organizaciones financieras, autoridades públicas y, por supuesto, consumidores) para realzar la diversidad de objetivos y sus posibles complementariedades. Tengo la esperanza de que esto mejorará la concienciación de todos los actores del papel del otro para que haya una mejor cooperación más eficiente. Tal y como dijo el señor Schulz, “la idea es que todos los que asistan deben de conocer lo que los otros hacen, llevárselo a casa, mejorarlo, adaptarse y, posiblemente, integrarlo en su propio sistema”. La feria se centró en:

  • El impacto de empresas y sociedades en los países en vías de desarrollo (países del sur);
  • La contratación pública;
  • Los textiles.

La idea de Comercio Justo se originó como deseo de mejorar las condiciones de vida y de trabajo de productores de países del sur. Se basó en principios como pagar precios y salarios justos por cualquier trabajo realizado, relaciones empresariales basadas en la asociación, respeto por el medio ambiente, etc. Por lo tanto, es fundamental entender como Comercio Justo impactó en las personas involucradas en él.

Comercio Justo es crucial para el sustento de aquellos que viven en países en vías de desarrollo o subdesarrollados. Se ve como una manera de facilitar nuevos proyectos y asociaciones. Y por eso, la concienciación pública sobre Comercio Justo en esos países que se podrían beneficiar es muy importante. Sin embargo, como señaló el alcalde de Villeurbanne, el señor Jean-Paul Bret, las prácticas de Comercio Justo no están para que se beneficien sólo los del sur, si no para todos los productores de Europa que no disfrutan de las ventajas de las grandes empresas. En la región de Rhône-Alpes, por ejemplo, se reservan 10 millones de euros cada año para promocionar y apoyar los proyectos e iniciativas de Comercio Justo.  La idea es de asegurar que se lleven a cabo los acuerdos colectivos y cooperativos para que sean sostenibles a largo plazo.

El impacto de Comercio Justo en los países en vías de desarrollo se analiza a partir de diferentes niveles: familia, organización y territorio. BANELINO, la Asociación Bananos Ecológicos de la Línea Noroeste, un grupo de unos 300 pequeños productores en la pequeña región de la República Dominicana, representa una historia con éxito que sobresale en todas estas categorías. Banelino exporta sobre todo a Inglaterra, Alemania e Italia. La cooperativa tiene el certificado de Comercio Justo, otorgado por la Fair-Trade Labeling Organization (FLO)  (www.fairtrade.net), el certificado EUREPGAP (www.eurepgap.org), y también el certificado ORGANIC. Gracias a Comercio Justo, Banelino apoya a diez centros educativos que se ocupan de bebés, niños y adolescentes, tiene una consulta médica y ofrece programas de salud a 15 comunidades además de tener programas de fumigación contra el dengue y la malaria y colabora en la promoción del deporte para mantener alejados de las drogas y del alcohol a niños y adolescentes. La garantía de un mercado para sus productos a un precio justo ha mejorado significativamente la calidad de vida no sólo de las familias que están directamente vinculadas a las plantaciones de bananas. Otros negocios periféricos en la región han prosperado ya que hay ingresos disponibles en el territorio.

Sin embargo, este panorama no siempre ocurre. Las sinergias y complementariedades entre actores no siempre tienen lugar. En la mayoría de los casos, suele ocurrir que las técnicas básicas están presentes pero se carece de habilidades de gestión y de financiación necesarias para preparar propuestas de negocios, asegurar la contabilidad, manejar la logística y las operaciones cotidianas. En esos casos, sin estas cualidades puede que no sea posible conseguir incluso el certificado de Comercio Justo y menos aun la financiación, ingrediente esencial para cualquier operación. Aquí es donde gobiernos y organizaciones en países desarrollados deben de ayudar. Deberían ofrecer ayuda básica en formación y financiación para ayudar a los productores marginalizados en países empobrecidos para que alcancen el nivel para otorgarles el certificado de Comercio Justo. Apoyar a las instituciones micro-crédito locales puede ser una manera de asistir financieramente sin arriesgarse demasiado. Desgraciadamente, algunas asociaciones, sobre todo las grandes, sólo ayudan a Comercio Justo para así acceder a la financiación. El problema de esto es que, por lo general, a las grandes empresas no les importa su territorio, no como los pequeños productores, que viven en la comunidad e intentan hacer lo que es mejor con una visión a medio y largo plazo respetando la agricultura.

Comercio Justo hace hincapié en una contratación pública responsable y ética. Han surgido preocupaciones sobre que la creciente demanda mundial está ejerciendo presión en los productores para que cultiven cada vez más. Se teme que esto fuerce una crecida en la producción hasta un nivel en el que el medio ambiente pueda empezar a sufrir sus consecuencias. Un ejemplo es el uso de fertilizantes para acelerar la madurez de ciertos cultivos. Otra preocupación es que este aumento en la demanda puede dar el incentivo necesario a las grandes empresas para compensar los déficits que los pequeños productores no puedan.  Estas grandes empresas quizá quieran conseguir los certificados FLO aunque no cumplan con todos los requisitos. Esta feria se ha diseñado asegurando que los pequeños productores estén representados en FLO para que puedan estar incluidos en el proceso de otorgar el certificado. Los responsables de la contratación deben obtener tanta información como sea posible sobre el origen de los productos y ser responsables del mismo. Otra preocupación es la de la compra de productos que han sido producidos por mano de obra infantil. Al comprar estos productos se está animando a seguir con la práctica. Los contratistas deben dejar claras las condiciones que siguen sus productos y asegurar que cualquier incumplimiento de éstas anulará el acuerdo. Las condiciones de Comercio Justo se atienen a negociación y la mejor manera es tener plataformas de Comercio Justo locales y seguir unos criterios. Esta es una buena manera de asegurar una contratación pública responsable.

El algodón es un producto muy polémico. Hay un amplio número de operadores que intervienen entre la producción de esta materia prima y su producto final (textil). Esto hace que el sector textil de Comercio Justo sea muy complejo, con tres etapas principales en la producción, proceso y distribución. Comercio Justo trabaja con productores en países en vías de desarrollo, ayudándoles a desarrollar sus habilidades técnicas, económicas y de gestión para promover un nivel de comercio aún más sostenible. Comercio Justo está intentando animar a los productores a ir un paso más allá y que comiencen a procesar el algodón en un producto más acabado.  La etapa de distribución es un poco más compleja ya que incluye temas legislativos, logísticos y obstáculos económicos, demandas del consumidor, regulación de intercambios, competencia, etc. Las prácticas de Comercio Justo deben abarcar todos estos asuntos y muchos más para poder garantizar que los beneficios de Comercio Justo se reduzcan al llegar al consumidor.

No se debe de ignorar u olvidar que el gobierno del país tiene un papel importante para hacer que Comercio Justo tenga éxito ya que son los principales actores en el bienestar de sus ciudadanos y todas las organizaciones, instituciones y empresas, ya que disponen de la plataforma y el marco de trabajo que facilita todas las actividades relacionadas con el comercio.

La economía, las leyes y las normas mundiales actuales que se aplican a los productores para que vendan sus productos a un precio justo se ha visto desmantelada por la liberalización de productos, servicios y capital. Esto significa que sólo "los más fuertes y preparados" sobrevivirán. La iniciativa de Comercio Justo brinda esperanzas a aquéllos que no pueden sobrevivir a la competición contra las empresas grandes y con más recursos.

“El precio justo es una solución. Nos ha dado la esperanza de pagar un buen precio a los agricultores. Aquellos que no están en Comercio Justo quieren participar. Es una gran oportunidad para nosotros. Nos da esperanzas”.
Benjamin Cholotío – Productor de café guatemalteco

“Comercio Justo forma parte de un movimiento grande sobre responsabilidad social empresarial influenciado por el deseo público de ocuparse de empresas que están (comprometidas) con la calidad en el trabajo, el medio ambiente y el bienestar del trabajador".
Mac McCoy, presidente de Tíbet Collection

Para más información, visite: www.salon-europeen-commerce-equitable.org

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