GreenVoice: lo que se siembra se cosecha

Article by Patrycja Perek, traduction française Kate O' Dwyer, traducción española Diego Beamonte
10 Octubre 2011

Como dice el viejo refrán "lo que se siembra se cosecha". Aunque los efectos no se sentirán por unos cuantos años, los talleres de ICV, ahora en su segundo año consecutivo, están configurando una base fértil para el futuro. Durante julio y agosto, más de 200 niños de 8 a 12 años asistieron a las actividades que forman parte del programa medioambiental “GreenVoice”. Como Dustin Miller, uno de los voluntarios que monitorearon las actividades, "están en la mejor edad para aprender. Pueden absorber todo lo que se está discutiendo y todavía disfrutar de ello al mismo tiempo. Creo que es educativo y divertido para ellos."

De hecho, fue muy divertido. Pero antes de que los niños se sentaran en la hierba, bajo los árboles y comenzaran a jugar a la ruleta de la suerte, hicieron un viaje a un lugar no accesible a la mayoría de la gente. Fue La voirie, el centro de reciclaje y de gestión de residuos de Ginebra. Allí, los niños se familiarizaron con el funcionamiento del centro y aprendieron sobre los procesos de separación y reciclado de residuos. El recorrido fue guiado por un hombre bien informado que conoce todos los secretos del centro, Jean-Marc Robbiani del Servicio de Comunicación de la Voirie.

El centro de reciclaje es un lugar que normalmente la gente no se para a pensarlo dos veces, pero tiene un gran impacto en su vida diaria. Cada año, 50 millones de toneladas de basura se reciclan ahí. Aunque esto podría parecer un número impresionante, especialistas en reciclaje saben que aún no garantiza el éxito ecológico. "El reciclaje en Ginebra ha llegado a un punto de estancamiento. Aproximadamente el 37% de la basura se recicla. En términos de alcanzar a otras comunidades, Ginebra, todavía tiene que avanzar más", subraya el Sr. Robbiani. Esta carrera es un desafío, pero hay muchas maneras de ganar. Un método consiste en ayudar a los ciudadanos de Ginebra a reconocer que la creciente montaña de residuos no va a desaparecer por sí sola. Esta es la razón por la que la visita de los niños a voirie es tan significativa y potencialmente fructífera para el futuro. De acuerdo con Viola Krebs, directora ejecutiva de ICV, este tipo de talleres son una excelente manera de crear conciencia entre los padres también, porque los niños se convierten en el canal de comunicación y promotores en casa.

Después de la visita al centro de reciclaje, los niños fueron testigos de primera mano de cómo ensuciar el medio ambiente y faltarle el respeto a la naturaleza impacta a la Tierra. Junto con voluntarios de ICV, vieron la exposición de fotografía GreenVoice en Quai Wilson. Allí, las fotografías de todo el mundo representan la devastación de la belleza de la naturaleza causada por la ignorancia y la apatía.

La última parte de los talleres, en el parque de Mon Repos, llamó la atención de todos aquellos que paseaban. Con una gran ruleta de la suerte como telón de fondo y ordenadores esparcidos por el césped, fue toda una escena inusual. No obstante, había un propósito importante. A través de cuestionarios, juegos de ordenador y competiciones, los coordinadores del evento pudieron interrogar a los niños sobre lo que habían aprendido durante el día y sus conocimientos sobre el reciclaje en el hogar. "Se reitera y refuerza información de la que a lo mejor no se habían dado cuenta y se asegura de que se acordarán de estos hechos en el futuro. Esperemos que compartan esta información con otras personas que no pudieron asistir a estos talleres", dijo Dustin Miller. Y este sentimiento fue compartido y se refleja en uno de los participantes que dijo después del taller: "¡Yo sabía un poco sobre el reciclaje, pero he aprendido algo más y fue muy divertido!"

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